Cono de luz y espaciamiento
Qué diámetro ilumina tu luminaria, cada cuánto colocarla para que la luz se lea pareja, y dónde cae exactamente la mancha de un acento inclinado.
Cada cuánto colocar las piezas para que la luz se lea pareja y no a manchas.
Del plafón al plano donde vas a mirar, no al piso. Para una mesa son unos 0.75 m menos que la altura del cuarto.
0.7 es una luz general que se lee pareja. Por debajo de 0.5 el festón ya se nota al caminar.
Ajustes avanzados
La intensidad viene en la ficha o en el archivo IES, y no es lo mismo que los lúmenes. Es el dato que convierte geometría en luxes.
Los dos paneles comparten el eje horizontal. El valle de la curva cae exactamente en el hueco entre conos: ahí es donde se nota el festón.
Ver el cálculo
Geometría del haz resuelta como sección cónica, sin aproximaciones de ángulo pequeño.
Por qué el diámetro del haz no basta
Casi todas las calculadoras de downlights se detienen en Ø = 2·h·tan(α/2) y dan el resultado por bueno. El problema es que ese número describe una frontera que no existe: el ángulo de apertura es donde la intensidad cae a la mitad, no donde la luz se termina. Fuera del cono sigue llegando bastante, y dos círculos que no se tocan pueden dar una transición perfectamente aceptable.
Lo que decide si una instalación se ve pareja es el perfil completo de iluminancia sobre el plano de trabajo, sumando lo que aporta cada pieza. Por eso el diagrama tiene dos paneles registrados sobre el mismo eje: el corte arriba, y abajo la curva de luxes que ese corte produce. El valle de la curva cae justo en el hueco entre conos, y ese valle es lo que tu ojo va a leer como festón.
Esa lectura importa porque el promedio miente. Una separación amplia puede cumplir los lux medios que pide la norma mientras el piso se ve a manchas, y ningún cálculo basado en promedios lo detecta. La uniformidad sí.
Para acentos el asunto es otro. Al inclinar la luminaria, el haz deja de proyectar un círculo y proyecta una elipse que se estira mucho más hacia el borde lejano que hacia el cercano. Aquí resolvemos la sección cónica completa en lugar de aproximarla, porque las aproximaciones habituales se desvían más del 20 % en las inclinaciones de museo, que son justamente donde uno necesita precisión.
Preguntas frecuentes
¿Qué diámetro de luz da mi downlight?
Ø = 2 × h × tan(α/2), donde h es la altura de montaje sobre el plano que vas a mirar y α el ángulo de apertura. Un haz de 38° a 2.5 m da 1.72 m de círculo. Ojo con la altura: se mide hasta el plano de trabajo, no hasta el piso, y esa diferencia de 0.75 m cambia bastante el resultado.
¿Cada cuánto debo colocar los downlights?
El diámetro del círculo no basta para responder eso, porque la luz no se corta en el borde del haz: sigue cayendo de forma gradual. Lo que decide si se ven manchas es la uniformidad entre piezas, y esta calculadora la despeja con el perfil de iluminancia completo. Como referencia rápida, una separación mayor a 1.5 veces la altura de montaje deja festón visible con casi cualquier óptica.
¿Qué pasa si separo más los downlights para ahorrar piezas?
El promedio de lux puede seguir cumpliendo mientras el piso ya se ve a manchas. Por eso el panel de abajo del diagrama muestra la curva real: el valle entre dos luminarias es lo que tu ojo va a leer como irregularidad, y ese valle no aparece en ningún promedio.
¿Por qué la mancha de un acento inclinado no queda centrada donde apunto?
Porque al inclinar el haz, el borde lejano se estira mucho más que el cercano. El eje óptico cae en h·tan(β), pero el centro geométrico de la elipse queda en el punto medio entre los dos bordes, que es más lejos. Si apuntas al centro del cuadro, la mancha queda desplazada hacia arriba.
¿Cuánto debo inclinar un acento para iluminar un cuadro?
La convención de museo son 30° desde la vertical. Menos deja la mancha muy cerca del muro y marca la textura, y más manda el reflejo especular hacia el ojo del que está viendo la obra. Los 30° son un compromiso entre modelado y ausencia de velo.
¿El ángulo de apertura es donde la luz se acaba?
No. El FWHM es el ángulo donde la intensidad cae a la mitad del máximo, así que fuera del cono todavía llega bastante luz. Por eso dos círculos que no se tocan igual pueden dar una transición aceptable, y por eso el cálculo de uniformidad usa el perfil completo y no la geometría del cono.
¿Un plafón entero, no una luminaria?
Repartir cien piezas en un proyecto real es coordinación de plafón, estructura e instalaciones, no una cuenta de geometría.