Calculadora · 10

Uplights: rasante y baño de muro

A qué distancia del muro, con qué apertura y cada cuánto. Con el degradado calculado desde la fotometría y la geometría exacta de la mancha.

Empieza por la fotometría de tu uplight

Arrastra el archivo .ies o .ldt. El degradado sobre el muro sale de la malla de intensidades, dirección por dirección: es lo que decide si el muro se ve lavado, rasante o como una linterna apuntando al techo.

El zócalo oscuro no es un error de la luminaria

Es la queja más frecuente en obra cuando se estrenan uplights: el muro se ve bonito arriba y el arranque quedó apagado. Y no hay nada que corregir en el equipo, porque es geometría. Un uplight que apunta recto hacia arriba proyecta un cono cuyo eje va paralelo al muro, y ese cono simplemente no alcanza la superficie hasta cierta altura: la separación dividida entre la tangente del semiángulo del haz.

Con números se entiende mejor. Un equipo de 10 grados de apertura puesto a un metro del muro no toca nada hasta los 11.4 m de altura. Uno de 30 grados a 30 cm arranca a 1.12 m, justo a la altura de la vista. Y el mismo de 30 grados pegado a 8 cm arranca a 30 cm del piso, que es lo que se busca en un muro de piedra. La banda muerta se controla con tres palancas: acercarse, abrir el haz o inclinar el equipo hacia la superficie.

La forma de la mancha también suele contarse mal. No es una parábola: es una hipérbola, porque un plano paralelo al eje de un cono lo corta en hipérbola. Arranca en un vértice y se abre hacia arriba sin cerrarse. Al inclinar el equipo hacia el muro el eje deja de ser paralelo, la sección se cierra y la mancha pasa a tener techo. Todo eso está resuelto aquí como sección cónica exacta, que es la misma matemática que usa la herramienta de cono de luz para un proyector inclinado.

Y una última cosa que decide más que la luminaria: el acabado. Un rasante marcado sobre un tablaroca resanado a medias es la forma más rápida de enseñar todos los defectos de un muro, y no hay equipo que lo arregle. Si el acabado no es de presumir, aleja el uplight y lava. Si es de piedra, de tabique o de concreto cimbrado, acércalo todo lo que puedas.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el muro queda oscuro en el zócalo si el equipo está justo abajo?

Porque el cono de luz todavía no lo alcanza. Un uplight que apunta recto hacia arriba tiene su eje paralelo al muro, así que la luz sólo toca la superficie a partir de una altura igual a la separación dividida entre la tangente del semiángulo del haz. Con un equipo de 30 grados a medio metro del muro, esa banda muerta mide 1.87 m: casi dos metros de zócalo apagado. Es la firma del uplight, no un defecto del equipo, y se resuelve acercándolo, abriendo el haz o inclinándolo hacia la superficie.

¿La mancha en el muro es una parábola?

No, es una hipérbola, y la diferencia importa. El cono de luz tiene su eje paralelo al plano del muro, y un plano paralelo al eje de un cono lo corta en hipérbola: por eso la mancha arranca en un vértice y se abre hacia arriba sin cerrarse nunca. Al inclinar el equipo hacia el muro, el eje deja de ser paralelo y la sección se cierra: primero en parábola y luego en elipse. Aquí se resuelve como sección cónica exacta, no por aproximación.

¿Qué separación al muro elijo?

Depende de qué quieras que se vea, y por eso la herramienta no da una respuesta única sino un contraste. Pegado al muro, entre 5 y 15 cm, la luz sale casi paralela a la superficie y revela cada junta, cada poro y cada desplome: es lo que se busca en piedra, tabique aparente y concreto cimbrado, y lo que arruina un tablaroca mal resanado. A partir de unos 30 cm el rasante se suaviza. Pasado el medio metro se convierte en un baño parejo que aplana la textura. La cifra de contraste vertical te dice en cuál de los tres estás.

¿Cada cuánto pongo los equipos?

Depende de si quieres ritmo o continuidad, que son dos proyectos distintos. Manchas separadas con muro oscuro entre ellas son un recurso legítimo, muy usado en fachadas y en muros largos, y se ve intencional siempre que la separación sea constante. Un baño continuo pide que las manchas se traslapen, y eso empuja a juntar los equipos o a alejarlos del muro. El alzado de la herramienta te lo enseña directamente: es lo único que se percibe desde lejos.

¿Sirve para iluminar árboles o columnas?

El cálculo de iluminancia sí, porque la ley del inverso del cuadrado y la fotometría no cambian. La geometría de la mancha no: está resuelta para una superficie plana, y un tronco o una columna son cilindros, donde el borde de la mancha se enrolla y la parte trasera queda en sombra. Para esos casos usa las cifras de iluminancia como referencia y considera que se necesitan al menos dos equipos opuestos para que el objeto no quede plano.

¿Por qué hace falta el archivo IES?

Porque el degradado sobre el muro es la fotometría misma. Dos uplights con el mismo flujo y el mismo ángulo de haz nominal pueden dar muros completamente distintos según cómo caiga la intensidad hacia los bordes del cono: uno con caída suave lava, uno con corte duro dibuja. Sin ese dato sólo se puede estimar un promedio, y el promedio es justo lo que no se ve.

¿El muro merece más que un cálculo?

Elegir qué se ilumina y qué se deja en penumbra es lo que separa un muro iluminado de un muro con luz encima.